




Seis caras, de principio a fin de la pieza.
El perfil hexagonal recorre todo el brazalete, sin tramos redondeados. Cada cara capta la luz de una manera diferente.
En el centro tiene un rebaje que crea una línea continua de brillo siguiendo el movimiento del brazo.
Es rígido y a prueba de agua. Hecho para que te lo pongas y no te lo quites más.
Combina con: camiseta negra y reloj. Es la pieza de mayor presencia sin ser la más llamativa.
